Elegí unir a la mujer con la medusa porque ambas comparten una belleza hipnótica, libre y difícil de olvidar. La medusa aporta misterio, fluidez y una fuerza silenciosa que no necesita imponerse; en esta ilustración, esas virtudes se trasladan a una mujer que destaca por su luz propia y su manera única de estar en el mundo.